Lenta va cubriendo el agua los pies

Lenta va cubriendo el agua los pies.

El ser inmóvil
Tiene en sì una agitación
Infinita de vitalidad.

A orillas del zapallar un hombre
Ni joven ni tan viejo
Ausente
Respirando de a ratos
Cortaba caliente
El aire
En tiras finitas
Que mas tarde anudaba
Una con otra
Formando un circulo infinito
A su alrededor.
Satisfecho nos decía señalando,
Esta es mi Cartago.

En medio del quebrachal
Seco y pulido por la sal
Nuestra escuela era un remanso
De humedad.
Nadábamos a gusto entre algas y peces
Alla en el aula,
Rodeados por el augusto quebrachal.

El maestro nítido y solitario contra
El negro pizarrón
Escribe
Blanco sobre negro
El tema del dìa.

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Ninguno de nosotros supo leer o escribir
Sin embargo con voz tenue y sonrojada
Nos cautivò.
¡Recuerden, recuerden lo que saben!
¡Recuerden, recuerden lo que saben!
Alborotaba en medio del idóneo quebrachal.

Flotando jangada abajo,
Entre troncos indolentes
Se nos va
Todo el tiempo
El poeta Javier Heraud
También Rodrigo Machado
Un hombre que
El 15 de mayo de 1963
Es asesinado a los 21 años de edad,
En el rio Madre de Dios,
Incendiado
Frente a la ciudad de Puerto Maldonado
¡Alerta Peru!
El cielo es nuestro,
Nuestro el pan de cada dia,
Hemos sembrado y cosechado
El trigo y la tierra
Son nuestros , y para siempre
Nos pertenecen
El mar
Las montañas y,
Los pàjaros.

Quien escribe a quien.
Quien aire, quien tinta, quien pincel. Quien es jueves mañana.
Quien garganta anida.
Quien administra atributos.
Quien ata y desata.
Quien cruje dientes entre sueños.
Quien entra, quien sale.
Quien deja de llover.
Quien dijo.
Quien dejó.
Quien en recordar persiste.
Quien en el infinita altura del aire.
Quien rebotando va y viene.
Quien irrumpe la tormenta.
Quien sobre mojado insiste en llorar.
Quien llorando en desierto convierte.
Quien humedecido abraza.
Quien mezclado extiende.
Quien acepta todas las cosas en
Una sola.
Quien considera ser diez mil.
Quien ebrio penetra oscuro la selva.
Quien quema y, quien se deja incendiar.
Quien inmóvil agita.
Banderas.
Velas.
Bordados.
Collares de perla.
Quien dejó.
Quien dijo.
Quien desapercibido transforma.
Quien dejó.
Quien sobre vértigo surge confrontación.
Quien ama esconder manifiesta.
Quien mira.
Quien misterio arroja cosas imposibles.
Al aire.
Al azar.
Quien capaz de hablar.
Quien los vio.
Eran miles.
Quien dijo.
Quien dejó.
Quien los inventò.
Quien pensó.
Quien dice.
Quien pariò.
Quien deja ir.
Quien dejó ir.
Quien al borde mismo del cráter abisma.
Quien mira sonidos.
Quien callado escucha el agua hervir.
Quien reconoce propias las citas.
Quien cumple con alimentar.
Quien separa los huesos.
Quien asombra.
Quien sonoro sin voz.
Quien ese agotado clamor.
Quien eròtico pudor.
Quien dice.
Quien habla.
Ráfagas envolviendo en opaca red.
Quien dijo quien.
Chicharras alborotadas en calor.
Cotorras embravecidas.
Blanco y embarazado jazmin.
Hueco, àngulo, cruz, pedregal, limonero,
Polilla, polvo, inmediatez,
Este inagotable cansancio.
Quien habla.
Quien fantasma recorriendo el mundo.
Quien dijo.
Quien quejido de voz.

Son manada las ranas
Rasqueteando
Raspando
Escamas de yeso
Abdicando
Livianas
Las olas sin adiós
Los castillos de arena
Las barcas inmóviles
Regresando
Agitadas
Después
De pescar
Peces chinos
En el mar del Japon.

(Fin del tercer capìtulo)

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