Fragmentos florecidos del sol al comenzar

Apunto en mis libretas.
Pensamientos, cosas que observo, momentos y hábitos del día. A veces boceto, marco indicaciones sobre esos bocetos, pinturas todavía invisibles.
Otras escribo sin parar, casi en estado de satori.
Así surgen mis textos. Algunos los he publicado.
Comparto este último, que todavía sigo escribiendo, con ustedes aquí.
Pueden escuchar una versión anterior en la sección Con libros de esta misma página

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¿Qué son?
Quizás una especie de caravana…
Palabras, sonidos, motivos, personajes que pasan y vuelven a pasar…

Fragmentos florecidos del sol al comenzar

La naturaleza del enigma
Consiste en decir
Cosas reales
Añadiendo
Cosas imposibles.

¿Escuchan los pájaros?
Son miles
Nadando
Contra la corriente.

¿Houston, nos escuchan Houston?
Desde aquí a dios no se lo ve.
¿Nos escuchan?
Shhhrrrrshchchrrrshhhh…
¡Remisses Dany!
¿Houston nos escuchan?
Le paso con la supervisora.
¿Hola sì, dígame para dónde el remisse?
¿Fumador, no fumador?
Shhhrrrrshchchrrrshhhh…

Góndolas espaciales van cantando poemas de amor, los caballeros pintados sudan
Transpiradas armaduras.
Desde aquí todo es real, más verdadero que tangible.
Más audible que perfumado.
Más silencio que palabras.

Cerradas las puertas y ventanas del palacio, Ludovico escucha aterido los aullidos
Del invierno. Milano es el Duomo, la última piedad de Miguel Ángel, el Diseño,
El recuerdo de un armiño arañando la piel.
Moro, en este caso, no es sinónimo de musulmán.
El papa encarga al arquitecto Bramante disponga de los andamios
Necesarios para que Miguel Ángel pinte la capilla de Sixto.
Lo hace de tan mala manera que el pontífice deja al albedrío de Buonarotti la construcción de los andamios. Bramante con esto aprendió a construir puentes después de que otro los hubiera pensado.
Esa misma noche huye Ludovico en barca oculta y predispuesta.
Esa noche Milano fue silencio y crepitar de llamas.

A ella la recordamos bailando música de Erik Satie en el Cabaret Voltaire,
Haciendo con solo mirar, cortando, pegando, cortando.
Durante años guardó en su pequeña casa de las afueras de Berlín cajas conteniendo cartas, obras, carteles, manifiesto del grupo DADÁ, cuando
La barbarie fue la suma de todas las contradicciones humanas y
Ocupaba Europa.
Puso empeño en cuidar aquello que amaba
Hasta que en mayo de 1978 deja Hanna Hôch de respirar.
Poco después se la vió otra vez bailando en Cabaret Voltaire.

Al amanecer Ismael despierta de abrupta manera a su maestro.
¡Señor Piet, su vecino Theo, el arquitecto, está inclinando las verticales!
¿Qué dices, qué dicen tus palabras?
¡Maestro, Theo van Doesburg hizo de su calma un vertiginoso vendaval!
¡Que las vuelva a su lugar!
Maldito holandés, murmura Mondrian.
Para un calvinista no hay nada peor que el movimiento y otro calvinista.

A la mañana siguiente un pintor después del desayuno, como era rutina,
Pintaba pájaros en las paredes de su hogar, su lugar de trabajo también.
Por eso lo llamaban Pájaro.
Como en Japón, se nombra a los poetas por el árbol
Que distingue su jardín.
Basho es banano, el árbol que el poeta plantó en su jardín.
Hoy es diferente, otros los atributos.
Hoy por ejemplo el laurel sirve para condimentar antes que para honrar a los poetas.

Sagrado cuerpo el cuerpo de Kerouac,
Sagrado cuerpo el cuerpo de Whitman,
Sagrado el cuerpo sagrado de Borges,
Sagrado el sagrado cuerpo
El de todos los cuerpos posibles
Que canten
Sagrados cantares.
¡Sagrado el calor humano!
¡Sagrado este calor!
¡Yaco for ever!
¡Yaco for ever!
¡Evohé!
¡Evohé!

Caballos azules galopan al vuelo sobre dorado el trigal.

Malevich nunca estuvo en Barrancas, un caserío de adobe situado al inicio
Del Gran Salar en la puna de Jujuy.
Barrancas es una sola calle horizontal como la pampa, cuya vereda de enfrente
Es el salar.
Allí son hombres los que tejen tramas al telar.
Las mujeres ocupan tiempo en el resto de los menesteres: cuidar niños,
algunas cabras, que no falte agua ni alimento.
Ellos, los hombres tejen mirando fijo el infinito salar.
Blanco sobre blanco, punto cero de la pintura.
Las tropas bolcheviques acaban de declarar a Barrancas zona liberada.

¿Quedan papas?
No, padre.
¿Queda agua?
No, padre.
¿Aire?
Tampoco.

Le encomiendo las ovejas.
No, esas son las vacas.

En un punto el cielo curva de tal manera que si alguien traza una perpendicular entre
La base y la altura obtiene una elipse continua que demuestra que si A es igual a C y, C igual a B, B en este caso no es igual a A.
Cada vez que Newton se recuesta a la sombra de un árbol caen manzanas.
Cada vez que Galileo ratifica que la tierra se mueve es vuelto a quemar.
Cada vez que una hoja desprende del tallo cae un imperio.
Cada vez que alguien se complace en la servidumbre la libertad pierde un adepto.
Cada vez que canta Leonard Cohen el universo estremece.
Cada vez,
Cada vez mas de lejos
De cerca estoy.

Todos admiramos a Gregorio Samsa.
Gregorio se la banca.
Aprende de las contingencias y las incorpora como quien agrega leña al fuego.
Gregorio se la banca aunque sea su familia la que no banca a Gregorio.
No es necesario haber leído Kafka para comprender
De qué estoy hablando.
La costumbre, como la familia, es servidumbre voluntaria.
Decaen cuando nadie las sostiene, dijo abarcando con un gesto la infinitud del cielo.

Ha florecido el jazmín.
Le pregunto por qué floreció.
Es la ley, contestó.
¿Qué pasaría si un día decide no florecer?
No sería jazmín, contestó.

Son tan felices que dejaron de comer,
Tan perdices que dejaron de volar.
Con tal de estar con los pies en la tierra y en la tierra también.
Son tan felices que durante horas, quietos, permanecen con
Los ojos abiertos sin mirar.
Ellos se hacen brillar como si de planetas se trataran,
Porque así el amor los hace infinito.

Una cosa es sentirte insecto y otra que te traten como tal.

Esperá la próxima entrega

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